sábado, 10 de abril de 2010

jueves, 8 de abril de 2010

Momento de decidir

 

Cierta vez, en la vida de todos, llegan esos momentos en los que tenemos que tomar una elección en nuestro camino. Una elección que se hace parte fundamental del desarrollo de las actividades, objetivos del día a día y del futuro cercano.

Cuando estas decisiones tienen que ver con al ámbito laboral o profesional, ciertamente están más guiadas por un objetivismo que nos facilita la tarea, al proponernos estas decisiones de un modo beneficioso y mercenario, buscamos solo el mayor beneficio dejando de los argumentos emotivos o subjetivos que podrían nacer, al gestionar este “CAMBIO”.

Pero cuando la decisión es personal, además dándole un matiz político he ideológico a la balanza. ¿Es factible seguir con una lógica egoísta y mercenaria?

Tiempo atrás me toco trabajar con un grupo humano el cual dependía de esta pregunta, y que para algunos, era una cosa sencilla y de status (“subir un peldaño más”). Sin embargo para otros se trataba de contrastar intereses personales con intereses estudiantiles y laborales, donde la cuestión en si paso a ser más un debate interno si sacrificar tiempo por los demás era más factible que seguir con un asenso profesional o un futuro promisorio como figura pública.

Así fue como se tomo decisiones, que en algunos casos fueron correctas y en otras, el inicio de un fracaso personal y social.

Según lo pienso yo, todo se trata de equilibrar y ver solo la superficie de un juego el cual se debe estar dispuesto a jugar, pero ¡por sobre todo!, teniendo claras sus reglas y aceptando tanto las fortunas como las derrotas.

Y si bien ser un líder es una tarea que a muchos les gusta y apasiona, es una de esas decisiones en las que se debe estar dispuesto a “jugar”, pues el camino de la representación de un grupo humano es una tarea tan importante como la del cerebro en un ser viviente, o la del DNA en nuestras células.

Es así como pensando en esta cuestión, surgió una explicación en la que fundamento este escrito:

“Hay 2 clases de líder:

El que  busca serlo, y el que queriendo o no queriendo, es llamado a serlo, finalmente, el primero siempre dependerá de su astucia y de cuanto esta dispuesto a dar para conseguirlo, a diferencia del segundo que las cosas se le darán y que su mantenencia esta adecuada a la necesidad del mismo cargo.”

Esto me motivo a buscar a mi alrededor y me di cuenta como habiendo muchas luces, gente sin experiencia en la maquinaria administrativa se vio alucinado con la luz como a un moquito, que puede ser la guía o la trampa de el mismo.

Es así como las decisiones toman ribetes de más decisiones que a la larga solo complican el panorama en general sin entregar una ayuda real a la solución de la incógnita. Y no me malinterpreten al pensar que la persona que busca imponerse algo le resulta mucho más difícil que el que se requiere. Pero la practica dice que si te deslumbras mucho con las estrellas te terminas encandilando y se te olvida donde estas pisando.

Es por ello que es mucho más sano, preguntarse a si mismo de las causa de la decisión y mapear el camino trazado que nos delimite la función de pensar en las múltiples variables.

Un profesor siempre decía que “lo único que no se puede refutar en un debate, es la verdad” y de la misma forma, lo único que no podemos auto rebatirnos al tomar una decisión es si esta sigue nuestra forma de ser y lo que realmente queremos y somos.

Porque en la capacidad de hacer cosas hemos evolucionado hasta la actualidad, y llegar hasta este punto de la historia ha sido el resultado de innumerables preguntas respuestas e decisiones tomadas, que no importa si fueron buenas o malas, lo importante es que el resultado de estas fue este momento y que el resultado de lo que queremos ser, será la forma en logremos tomar el camino correcto teniendo claro el final de este, nuestras metas, esperanzas y anhelos.

 

Miguel Ángel Figueroa Núñez

Pensar distinto no es malo, es solo ver otra cara del espejo de una misma realidad en diferentes contextos y la sabiduría es lograr reunir esas enseñanzas en la formación de un mejor futuro y no de críticas sin sentido.