Terror, palabra que llama al miedo y horror del ser humano, fuente inagotable para algunos de un control o dominación de los demás. Pero, ¿De dónde viene este poder?
Para responder esta pregunta debemos desfragmentar en cada uno de nosotros los miedos mas profundos que se nos presentan en la actualidad y extrapolarlo con las figuras del terror que hoy asedian al mundo. De esta forma, obtendremos una respuesta que sin querer es la mas acertada.
“Nosotros somos los dadores de ese poder”. Tal cual la democracia, ocupamos nuestra elección al ceder al terror o a la posibilidad de represalia de uno o mas individuos para mantenernos victimas de ellos.
Ejemplo de ello son las Favelas en Brasil, Hugo Chávez en Venezuela y el Famoso por estos días Cerro 18 en Santiago de Chile. Lugares que ya sean por pandillas, mafias o presidentes corruptos, son estigmatizados por vivir a merced de quienes se imponen en esos lugares. Y la gente temiendo a represalias, oculta sus nombres y direcciones para decir la verdad.
Las organizaciones comunales no se ponen de acuerdo o simplemente acallan frente a la desgracia. Pero es ese poder que nosotros les damos el que puede ser fácilmente acallado por nosotros mismos. Porque si bien, el poder de un arma jamás podrá ser vencido por el de una palabra, el poder de la unión nunca será igualado al de mil armas.
El plantearse de frente con la necesidad de limpiar un sector y exterminar los miedos a favor del crecimiento personal, pero muy por sobre todo, en pro a las futuras generaciones, es el trabajo que hoy somos llamados a ser nuestro.
Sin duda es una tarea difícil, pero quizás entender la vida como una experiencia en si, como un suspiro que tiene final al comenzar o como una forma de crear, algo que la muerte utilizara con el mismo fin son aquellas cosas que nos ayudan a superar aquellas vayas del terror impuestas por infames que con la búsqueda de saciedad personal de sus vicios, y el poder del dinero y control a los demás utilizan esta herramienta para tener el control de nuestras vidas.
Quizás, pude haber ocupado el el clamor de un ejemplo conocido mundialmente para llamar su atención, o para explicarles lo anteriormente dicho. Sin embargo, soy creyente en mi experiencia personal que aunque a veces es efectivo el ocupar un hecho histórico para graficar tamaña deducción. Prefiero creer que ningún hecho es mas factible al experimentado por uno y que la superación de muchos de mis miedos fue la causal para entender aquellas cadenas que limitaban muchas de mis acciones, entre ellas trabajar o adentrarme en lugares “malos” o “conflictivos”, que son mas bien el resultado de este poder ejercido por algunos, pero aceptado en el interior por muchos.
Solo espero ser parte de la solución que lleve al mañana a generar la nueva conciencia que rija al mundo. La de crecer juntos.
Miguel Ángel Figueroa Núñez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario